miércoles, 4 de enero de 2017



10 ERRORES que tu pelo NO se merece sufrir
Resultado de imagen para mujer con plancha y secador de cabello

Planchas alisadoras a 200 grados, 5 tintes en 2 meses, demasiada cera de peinado en tu flequillo, un año y medio sin pasar por la peluquería... ¿Qué ha hecho tu pelo para merecer esto? El maltrato capilar está a la orden del día en tu cuarto de baño y lo sabes. Para evitar que tu melena acabe como la de Brigitte Bardot (hoy en día, no en los sesenta), sigue leyendo y toma nota de los fallos más comunes en el cuidado del cabello. ¡No subestimes el poder de un pelo sano y bonito!

10 ERRORES QUE NO DEBES COMETER (NUNCA MÁS) SOBRE TU PELO:

1. Estar enganchada al calor volumen I: el secador. Secarse el cabello con el secador no es malo, pero sí abusar de él aplicándolo muy caliente, muy cerca de la raíz y demasiado a menudo. Dale un respiro de vez en cuando dejando que termine de secarse al natural y, cuando sea imprescindible que lo utilices aplícate un producto termoprotector que evitará que la fibra capilar se dañe con la temperatura alta.
2. Estar enganchada al calor volumen II: las planchas. ¿Cómo detectar a una adicta a la plancha del pelo? Fácil: las yonkis del alisado sufren crisis nerviosas cuando: a) perciben humedad en el ambiente o notan que va a llover, b) están de viaje y no encuentran su plancha en la maleta y c) llegan tarde a una cita y no tienen tiempo de repasarse. Si te encuentras entre ellas suaviza tu adicción aplicando productos que favorezcan el alisado natural del pelo para no abusar de ellas y, si estás segura de que volverás a caer en la tentación, utiliza unas de buena calidad que alisen el pelo en una sola pasada (repetir sobre un mismo mechón es bastante perjudicial).
3. Lavar demasiado (o demasiado poco) el cabello. Las hay que se lo lavan por la mañana, y, como han ido al gimnasio, por la tarde otra vez. Si abusas del lavado intenta adecuar tus horarios para no hacerlo más de una vez al día. Sobre las que sufren del problema contrario (más conocido como alergia al agua) hay una norma que siempre se cumple: casi ninguna melena aguanta más de tres días sin lavarse: la tuya tampoco.
4. Usar el champú incorrecto, y el peine, y el coletero y... Un champú que seca demasiado el pelo o no es adecuado para tu cuero cabelludo, un peine demasiado fino para tu cabello grueso, un coletero que corta los cabellos, etc, etc. Stop! Deja de hacerle daño a tu melena, para un minuto y escucha sus necesidades, analiza tu tipo de pelo y, solo después, ve de compras.
5. No utilizar acondicionador o mascarilla: igual que cada mañana pones crema hidratante en tu rostro, tu pelo necesita hidratación tras el lavado. No te olvides del acondicionador después del champú y de usar una mascarilla al menos un día a la semana. La hidratación con remedios naturales también es un plus.
6. Tomar el sol sin protección. ¡Atención fanáticas de la energía solar, de la playa y del bronceado! El cabello también necesita protegerse si no quieres que pierda color y se abran las puntas. Hay productos específicos, pero también puedes poner un poco de crema solar en las puntas o un poco de mascarilla. Recogerlo en un moño cuando se toma el sol también ayuda. Y, después del baño solar, lo mejor es recuperarlo con un aceite seco nutritivo.
7. Cepillarse como una princesa. No estamos en la Edad Media y no hace falta que tu doncella te cepille el pelo cada noche durante una hora. El cepillado es bueno para reactivar la circulación del cuero cabelludo pero basta con 5 minutos. Y elige el cepillo adecuado, que sea suave con tu cabello.
8. No cortarse las puntas. No. No sirve cortárselas cada 8 meses. Al menos una vez cada trimestre deberíamos recortarlas para sanear su aspecto. ¿Preparada para pedir cita en la peluquería?
9.. ¿Una nuez??? Mejor 5. Los pegotes de gomina no tienen glamour y abusar de los productos no tiene sentido. Cuando en el bote de espuma pone que te apliques una nuez es por algo. Pon siempre la cantidad mínima necesaria para elaborar tu peinado y el resultado será mucho mejor.
10. Teñirse a lo loco. La coloración del cabello merecería un artículo aparte pero, resumiendo, no hace falta que apliques tinte sobre tinte, ni que repitas la aplicación cada semana o que cada quince días cambies de las mechas californianas al negro azulado y después al cobrizo. La coloración siempre con moderación, respeta los tiempos y dale un espacio mínimo a cada look. Aunque esto no quiere decir que vayas por ahí con las raíces sin teñir, ¿vale?